5.43. La vida no es facil.
por Rocko Cólico.
El juego de seducción, es para algunos un gusto a darse, una tentación, un desafío.
Mas allá de los resultados, es mantenerse en competencia, una búsqueda de satisfacer el ego en forma de conquista.
Impactar al otro con un olor, una mirada, un escote, el pelo mojado o un pantalón ajustado y ver cuanto tarda en ofrecerte su pasión.
Acostumbrada a ser única desde chica, ella a formado una familia alrededor de sus caprichos.
Sus hijos y su marido ya están curados de espanto, la dejan hacer y deshacer con impunidad.
Eso es bueno y es malo.
La libertad se transforma en excesiva cuando uno no se pone limites y cuando esta acostumbrado a rechazarlos de plano.
Y no permite a veces disfrutarla a pleno porque como siempre esta, nunca se puede desear o extrañar.
El respeto a si misma la defiende de sentirse desubicada.
Se siente interesante y joven, aun a sabiendas que ya no lo es.
En ese juego continuo que es su vida, lleva consigo la espada del placer atada a su armadura.
Sabe y lo hace saber, que derribara cualquier barrera ante su mas mínimo antojo y te reta a que la motives para demostrarte lo libre que es.
A pesar de llevar esta vida de aventura, carga con una doble vida, un viejo amor de amante insatisfecha que por capricho quiso doblegar a sus mas bajos instintos, al que considera el hombre de su vida y al que se encuentra aferrada por su negativa a reconocerla como la única mujer que lo transporta a otra dimensión...
Solo motivada por hacer de él, su hombre, sigue cumpliéndole sus fantasías mas fuertes y haciéndolo volar hace mas de una década en cualquier ubicación geográfica por sobre las sabanas mas disimiles.
Quizás él, juegue otro juego enfermizo del que no puede zafar.
Quizás él, este atrapado entre sus piernas por placer.
Quizás él, aun amando a su familia (que la tiene) no pueda cambiar su destino, no tenga la fuerza suficiente para despegarse de alguien que le da todo a cambio de un poco de su tiempo, su presencia y de su físico.
Quizás él, no sepa o no quiera saber, que solo lo hace feliz por competencia, por vencer en una anónima batalla a un desconocido contrincante.
Uno al que ella cree vencido, pero con el que lucha como demostracion al universo que el tiempo tambien es su victima y no su victimario.
Las horas, los dias, los meses, los años, solo son testigos de su destino.
La artifice es ella.